domingo, 26 de agosto de 2018

Extraños en mi puerta


Tengo tanto que decirte, si asi es


Era junio, estaba segura de ello por el calor tan infernal que hacia, al parecer tampoco me habia logrado levantar suficientemente temprano para despedir a mi padre antes de que se fuera a su trabajo
Asi que ese dia de junio pasaba como todos mis ultimos dias de vacaciones y como cada año desde que tengo memoria, en realidad aburrida y calurosa, nada cambiaba y realmente no me sorprendia, creo que si lo hubiera sabido habria hecho mas cosas de las que siempre di por sentado, cosas cotidianas que siempre crei que iba a tener a mi disposición, era sabado y no tenia mucho que hacer asi que antes de desayunar me duche y me puse a ver television en algun programa matutino que de no ser porque estaba sin nada que hacer no lo veria, mi padre se habia ido mas temprano a trabajar de lo usual, solo que hasta entonces yo no habia notado las pequeñas diferencias, me parecio algo extraño ya que el siempre estaba ahí al menos para despedirse pero no hoy y tampoco dejo un rastro de cereal hasta llegar a una nota con una advertencia sobre mi aun no novio pero que pronto lo seria (de eso estaba segura) ¿como no me parecio eso fuera de lo comun?, habia querido a Leo desde el momento en que torpemente comenzamos a charlar.
Y yo pensaba en ello, estoy segura, en escenarios imaginarios sobre un amor juvenil que solo quedaria en mi mente
Alguien toco mi puerta con demasiada fuerza borrandome la tonta sonrisa del rostro, era extraño escuchar tanto ruido a esas horas del dia, porque ninguno de mis vecinos estaban los fines de semana. Me acerque a la puerta de malhumor y escuche murmullos del otro lado
-oye, la vas a romper-una voz se oyo detras de la puerta, me acerque con cuidado
-sabes que tenemos prisa-abri la puerta despacio, para ver como dos chicos discutian, nunca les habia visto en mi vida ni por el vecindario, y no era como que pudieran pasar desapercibidos, uno de ellos tenia preciosos ojos azules que hipnotizarían a cualquiera tenia el pelo un poco largo castaño claro y el otro bueno era su total opuesto, su cabello era negro y corto, su piel se podria decir que resplandecia , y sus ojos eran tan verdes como no los habia visto nunca en ninguna otra persona. Primero me quede pasmada mirandolos, entonces reaccione ¿que se supone que querian?
-¿si? ¿puedo ayudarlos?-dije con voz temblorosa intentando sonar firme, no me gustaba hablar con extraños, odiaba esa sensacion pero no podia evitarlo, ahora me recriminaba porque facilmente pude haber dejado que continuaran su camino y que creyeran que no habia nadie en casa
-por supuesto que puedes-me contesto uno que me miro de arriba abajo, extrañada mire al otro en busca de una respuesta mas clara
-deja de hacer eso-le dijo el
-bueno tu-le golpeo con el codo-¿ahora?-luego lo empujo haciendo que este retrocediera
-ah si ehm señorita Adams nosotros somos... en realidad hemos venido porque necesitamos que usted-
-muy formal para funcionar...-
-¿que?-¿como rayos sabían mi apellido? ¿conocian a mi padre o algo? pero ellos continuaron hablando y con cada palabra suya les creia menos no decian nada en abosluto y peleaban por ver quien agregaba amas palabras estrafalarias a su larga introduccion, ¿debia cerrar la puerta con todos los candados posibles cuando se fueran? Si, definitivamente
-…de la asociacion NFL-estos sujetos si que estaban realmente locos
-bien, si esto es una broma créanme que no es graciosa-dije tratando de cerrar la puerta pero uno de ellos interpuso su mano
-te dije que era demasiado estupido todo esto, ven cárgala no hay tiempo-el se dio la vuelta y me quede confusa mirandolos
-ok preciosa, no pongas resistencia-me dijo el de los ojos verdes
-¿Qué?... ¡esperen, no¡ ¡bajame¡ ¡¿Qué crees que haces?!-rápidamente uno de ellos me cargo, me llevo hasta un auto que estaba estacionado enfrente de mi casa, patalee y grite furiosa mientras intentaba zafarme, veía el suelo avanzar con rapidez, el chico me arrojo sobre el asiento trasero y al instante cerro la puerta, el otro ya estaba ahí, mire horrorizada a todos lados, golpeando la puerta tratando de abrirla pero esta ya estaba asegurada
-¿quienes son ustedes? ¡yo no he hecho nada! ¡dejenme salir!-muy bien, tenia que salir de aquí y volver a la seguridad de mi casa, rápidamente golpee el vidrio con ambos puños, uno de ellos, el de los ojos azules paso al asiento conmigo y me detuvo inmovilizandome
-el es Derek, yo Jesse ¿alguna otra estupida pregunta?-me miro por el retrovisor, el chico castaño lanzo un bufido ante su respuesta
-¿q…que?-pregunte
-ey-alguien abrio la puerta del copiloto, asomando su cabeza, el cabello castaño le cayo sobre los ojos y le vi sonreir-crei que tardarian menos-¡que esta pasando aquí!
-¿como llegaste?-
-eso no importa ahora, Jason me dijo que los vigilara, creo que no confia mucho en sus habilidades pero veo que lo lograron-
-claro ¿que nos crees?-
-inutiles-
-jaja estoy muerto de risa-no pude articular palabra alguna, o gritar por ayuda, tan solo me quede ahi callada viendo como se peleaban, entonces fue cuando reaccione, el grito subiendo por mi garganta, quemandome, y ninguno pudo detenerme o prevenirlo
De pronto estaba gritando frenéticamente sin poder detenerme y aunque lo quisiera eso estaba fuera de mi alcanze como una simple reaccion que no podía parar, mis ojos muy abiertos mirandolos de par en par, en un movimiento rapido, sacudi mis muñecas haciendo que me soltara y me pegue contra la puerta tomando impulso y le patee, entonces el nuevo chico abrio la puerta e intento detenerme, los dos primeros atonitos por lo que sucedia no se movieron. Sali disparada hacia la calle, empuje al chico y tropeze manteniendo el equilibrio corri lejos del auto, ahí estaba, la puerta entreabierta, la unica cosa que me separaba de esta locura, llamaria a la policia, a mi padre, Hayley ¡a quien sea! Solo tenia que apurarme y estaria dentro…
Pero sucedió tan pronto e inesperado como mi idea de que todo saliera bien, el chico de ojos verdes estaba frente a mi, sin darme tiempo de detenerse choque contra el cayendo al suelo, alce la mirada su enorme sombra se proyecto sobre mi, contuve un grito, una sonrisa se formo en su rostro
-buen intento-dijo-pero no suficiente-.
Estaba paralizada, cuando desperte en el asiento trasero de ese auto, alrededor todo parecia desconocido y brillante, el sol en su punto mas alto hizo mi estomago retorcerse, estaba sola, no podía creer que me hubiera desmayado en el peor momento, esta vez estaba sobrepasada por el terror o los nervios, supongo que debia de haberlo sabido, ahora no habia posibilidad, no sabia donde estaba, mi padre deberia de estarme buscando ya, alguien debia de darse cuenta de que no estaba. ¿Qué hora era? ¿Qué pasaba si mi padre aun no volvia y yo ya estaba muy lejos?. No, el corazon empezo a latirme deprisa, esto no me podia estar pasando, no podia ser cierto, no podia respirar bien, no podia siquiera pensar
Intente pensar racionalmente, alguien debio haberme escuchado pero… ¿Por qué estoy sola aquí? ¿porque esta pasando esto?, me reincorpore y tome la manija, las manos me sudaban y mi corazon palpitaba con fuerza cuando sali del auto y vi a mi alrededor, nunca habia estado en un sitio como ese, con arboles tan altos y frondosos y una carretera que se veía infinita di unos pasos y me gire, del otro lado tras un porton entreabierto se alzaba una mansion de paredes blancas y columnas, conte diez ventanas relucientes y un jardin muy cuidado con flores que no eran de temporada, estaba conteniendo la respiración imaginando cuales eran mis posibilidades de salir a buscar ayuda, sabia que estaba fuera de la ciudad pero no sabia en que punto, facil pudieron haberme sacado del estado o… del pais ¡del pais! ¿Por qué yo? ¿Qué les habia hecho?.
Gemia para mis adentros y me cubri el rostro, luego de unos segundos me dije a mi misma que no podía ser tan tonta para quedarme.
Me incline dentro del auto nuevamente pero no tenia llaves, sali del auto con dificultad mire de un lado a otro sin respuesta alguna asi que comence a caminar lejos de todo eso, suponiendo que me estaba orientando correctamente, debia de pasar algun vehiculo por ahí pero la paranoia fue mas y luego de caminar mas y mas aprisa empece a correr sin rumbo alguno y sin que nadie estuviera directamente siguiendome, pero podía sentirlo, era una horrible sensación de estar atrapada, no muy lejos de ahí vislumbre una figura, no podía ocultar mi alegria y sacudi los brazos llamando su atención, apurandome con cada paso mas cerca de el, quien quiera que fuera tambien parecia estar huyendo de algo, cuando me acerque mas a el jadeando por la falta de aliento me di cuenta de que era un chico no mayor que yo, de cabello castaño oscuro y ojos verdes que me miraban aturdido, cai sobre el y me sujeto por los antebrazos.
-por favor tienes que ayudarme, por favor-le dije con la garganta seca-ellos… no se… me secuestraron, llegaron a mi casa y me sacaron, no se donde estoy pero tienes que…-luego como un puñetazo en el estomago me di cuenta de que el posiblemente estuviera con los otros, tambaleante me eche hacia atrás, las piernas me dolian aun asi podía correr un poco mas si era necesario, tenia que volver a casa
-yo…-comenzo a decir rascandose la cabeza-yo tampoco se donde estoy-
-¿Qué? ¿llegaste aquí como yo? Ellos…-
-no-nego, me miro boquiabierto, creo que intentaba encontrar las palabras adecuadas-solo… de acuerdo creo que es fuera de la ciudad, muy lejos al parecer, esto era una base militar pero ahora no se si es el sitio correcto-dijo mirando alrededor, el no parecia ser de aquí, tenia un ligero acento que no pude descifrar, me recordo a ellos, hablaban del mismo modo que el…
-me tengo que ir, no se lo que este pasando pero no puedo quedarme-lo rodee y comenze a caminar mientras le hablaba, el fruncio el ceño
-pero no puedes hacerlo… ¿c... como crees que iniciara todo? No puedes irte, tienes que quedarte-
-¿Qué?-
-nada-el parecio timido y su voz se volvio mas baja
-¿Qué dijiste?-
-me tengo que ir-se dio la vuelta bruscamente al tiempo que escuchaba como los arboles de la orilla derecha se agitaban, el los miro asustado y corrio hacia el lado contrario internandose en el bosque, yo segui su ejemplo
-¡oye! ¡espera por favor!-pero era muy veloz, me sacaba mucha ventaja y apartando las ramas que me golpeaban a cada paso me fui alentando hasta que al final le perdi de vista, parecia como si nunca hubiera estado ahí. Llena de panico volvi a la carretera y continue sin mirar atrás.
No podía pensar claramente y mi respiracion se volvio agitada por la carrera, hasta que no pude evitarlo, algo salto de uno de los arboles y me tiro al suelo, bueno no parecio haberlo hecho porque yo hubiera caido de igual forma, mi condicion fisica era demasiado lamentable como para culparlo del golpe. A decir verdad me parecio inexplicable que pudiera correr tanto, quizas instinto de supervivencia
-lo siento-dijo, su voz grave me sorprendio, el parecia ser un hombre joven, de piel clara y sonrisa desdeñosa, era demasiado alto y tuve que mirar hacia arriba, segundos mas tarde saltaron de distintos arboles las personas que me secuestraron, el hombre me tendio la mano y al ver que retrocedia asustada me sujeto del brazo y me puso de pie con facilidad, su mano me aprisiono de tal forma que no podía huir-pero aun no es hora de que te vayas-.
Estaba atrapada y cansada cuando les segui de nuevo a aquella casa, el hombre nunca me solto y tiraba de mi cuando veía que iba mas lento, los otros tres iban detrás nuestro como guardaespaldas, las puertas estaban abiertas y al atravesarlas me di cuenta de que parecian estar recien pintadas
Aunque  hubiera pensando en cualquier posibilidad de huir, las puertas que se cerraron automáticamente luego que entramos lo dejaron todo en claro. No pude evitar las lagrimas, me sentia bastante agobiada por todo eso, tenia tanto miedo por lo que pudiera suceder, habia oido toda clase de historias horribles, habia visto ya tantas noticias sobre esto, sobre desapariciones 
Y todos los casos siempre terminaban igual. 
Sin posibilidades de volver atras, me prepare mentalmente para lo que fuera que iba a suceder.

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